Su empresa y el streaming: dos vasos comunicantes

El streaming es la retransmisión de un evento a través de internet. Similar a disponer de un canal de televisión para la propia empresa. Hoy, esto es posible gracias a herramientas digitales gratuitas. Tan sólo hay que gestionar la luz y el sonido, prioritariamente. ¿Cuáles son los beneficios reales de emitir en tiempo real un evento empresarial?.

Madrid, 9 de marzo del 2015.- El streaming es la retransmisión de un evento a través de internet. Similar a disponer de un canal de televisión para la propia empresa. Hoy, esto es posible gracias a herramientas digitales gratuitas. Tan sólo hay que gestionar la luz y el sonido, prioritariamente. Entonces:¿Cuáles son los beneficios reales de emitir en tiempo real un evento empresarial?.

  • Impactar en consumidores que te siguen en directo, en cualquier país del mundo.
  • Registrar impacto social gracias a los comentarios publicados en redes sociales.
  • Ejercicio de transparencia informativa desde la empresa al usuario final.
  • Facilidades para el seguimiento de los medios de comunicación, no presentes en el lugar del evento.

Por lo tanto, la retransmisión en streaming siempre suma, y no resta asistentes a un evento. Si todo esto es prácticamente gratuito, la decisión de cerrar la retransmisión e incluso cobrar por verla, será discutible y discutida. La producción de su retransmisión en streaming la puede hacer perfectamente con sus equipos informáticos, líneas telefónicas, y sus condiciones de luz y sonido. También hay la posibilidad de externalizar toda la producción en empresas que se dedican exclusivamente a realizar este tipo de retransmisiones.

Si la retransmisión en streaming quita asistentes en persona, hay que plantearse lo que interesa de verdad a la audiencia. Hoy en día, cualquier profesional se traslada en persona a un evento para cumplir sus expectativas de “networking”.

Gratis, pero streaming profesionales

El valor de un streaming profesional es que se vea y se escuche correctamente a todos los que participan en el evento, ya sea de la mesa de ponentes, o del público en el turno de preguntas. En cuanto falle alguno de estos circunstancias básicas, el espectador abandonará la retransmisión y se irá a las redes sociales para contarlo. Por esta razón, debe haber tiempo y fases de la retransmisión para probar, hacer test y probar diferentes circunstancias (número de vistas que soporta su servidor, si lo realiza en su web, por ejemplo). Y después hacer uso herramientas potentes como todas las que ofrece Google, por ejemplo. Otro ejemplo, una incipiente formación política realiza sus actividades públicas en streaming y ha registrado un gran retorno de bienes intangibles.

En unos minutos Apple realiza la presentación definitiva de su reloj inteligente y lo hace en directo a través de su web. La empresa con mayor capitalización bursátil de todo el mundo ha tenido pasadas retransmisiones en directo por Internet, con grandes fallos de previsión y organización. Lo cual supuso una gran mancha para su marca e historia de prestigio.

Imagen Google Hangout Live Streaming

¿Y yo como empresa qué retransmito?

Este tipo de retransmisiones van destinadas a audiencias masivas, y también a colectivos concretos. La celebración de un streaming supone una campaña previa de promoción, y comunicación, porque de lo contrario no recibirá visitas, ni recomendaciones. La oferta de información a través de numerosos canales obliga a hacerse notar antes, durante y después de la retransmisión. Cada compañía requiere de su estrategia de comunicación con el objetivo de obtener el mayor retorno intangible y tangible.

Tan importante es la producción adecuada del streaming, como la campaña de comunicación para atracción de tráfico web, el interés y la atención de los consumidores, para recoger gran impacto social. Todo ello en beneficio de la marca y de los valores y objetivos marcados para el evento.

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