¿Cómo lanzar una reivindicación a escala mundial, sin ningún coste, y en tan sólo unos segundos?

Al impacto de la audiencia televisiva hoy hay que sumarle el impacto de las redes sociales, tanto en tiempo real, como en las 24 horas posteriores. Si somos un planeta con 7.000 millones de personas, la reinvidación de Patricia Arquette ha podido llegar entre un 5% y un 10% de la población mundial. Y lo ha realizado sin ningún coste, sin ningún inversión en tiempo o capital humano. Tan sólo, ha bastado la decisión de Patricia Arquette para reclamar equidad en los salarios de los actores y actrices del cine americano, y por extensión, del cine en cualquier país. Por lo tanto, la recepción de un premio, cuya ceremonia es televisada es la mejor plataforma para lanzar reivindicaciones personales y sectoriales. Sin embargo, hay que medir muy bien qué mensaje se emite, con qué lenguaje y su coherencia con la gala en cuestión.